"Estamos solos, sin excusas". Décadas después de esta frase, la libertad intelectual posee todas las herramientas imaginables para su crecimiento, y debiera ser mucho más amplia que la perteneciente al modelo anterior.
Tenemos muy claro lo que ya no es válido, lo que no se sostiene por ninguna parte, aunque hayan sido necesarios siglos para renovar el pensamiento de los sofistas. La globalización es ahora el paradigma imperante. En este contexto movimientos como el G&L son fruto natural del estado de las cosas, aunque aún una buena parte de la sociedad no lo comprenda, este es el futuro, nos guste o no.
El concepto de transmodernidad apareció por primera vez en el libro "la sonrisa de Saturno" y tras años reflexionando sobre la existencia de un "discurso postmoderno" que ya no servía para definir la situación actual, su lectura me supuso un descubrimiento maravilloso, no sé porque no lo hice antes. Coincidió con la época en la que descubrí el Lolita, y como en una suerte de confabulación planetaria, ambos hallazgos fueron la justificación perfecta de todo mi sistema. En mis fantasías, me imaginaba leyéndole a Lyotard un volumen de cuentos ilustrados hasta hacerle creer en eso llamado felicidad poco operativa.
He intentado hablar en cristiano, en realidad lo he intentado hacer todos estos años, pero ahora mismo me importa una mierda si no me entendéis. Creí ver un movimiento poético donde sólo había un grupo de pijas chismosas. No tengo nada en contra de las pijas ni de las chismosas, pero no es esto a lo que venía. Me equivoqué,
y siento mucho las molestias que os halla causado. Siempre llevaré en mi corazón a los hombres y mujeres increíbles que he conocido a lo largo de estos años, pero
creo que mejor os dejo de dar la lata y me dedico a leerles cuentos a mis gatos.
Hasta la vista muñecas.





